ya no tengo frío
ni cuatro estaciones...
tengo tres remeras y dos pantalones...
un perfume vencido
sobre la vitrina...
una escarapela y una cortina.
Ya no tengo frío
ni cuatro estaciones...
dos bolsillos rotos
sin los caramelos...
un par de medias con sus agujeros...
y una mirada que ya no veo...
un moralista...
que pide permiso...
una noche buena
sin el monaguiyo...
aquella ventana que costó fortuna...
hoy ya no refleja lo que fue mi cuna ..
Ya no tengo frío
ni cuatro estaciones...
dónde no hay pimpollo...
no florecen flores...
soy prisionero de la libertad...
dónde todos dicen si
comienza el final...
para tener mucho
antes hay que contar.
Ya no tengo frío
ni cuatro estaciones
no existe el espejo...
ni preocupaciones...
hay un albedrío...
que perdio el sentido...
confunde al calor
con su propio frío.
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