Cuando yo duermo..
ella...
existe.
hay poemas que no se guardan, se regalan, es para una sola persona, no es egoìsmo, es una pieza ùnica para el artesano nace de sus palabras y con sus manos moldea con la pluma en ese instante... las expresiones del alma lo màs preciado.
Me duele...
nombrarte...
Se va despintado el
cielo...
el sol...
me quema más que ante.
Recojo tus palabras...
junto mis musas
al recordarte...
me quedo sin estrofas...
las regale...
para poder olvidarte.
Noviembre...
se duerme despierto.
entre lágrimas de
pizarrónes y tizas...
ya no hay preguntas...
una campana se enmudece.
frente a un reloj...
que exige y condena...
a un tiempo tan deseado.
Diciembre...
se presenta...
deshojando...
entre escusas...
estamos todos...
sin estar...
amontonados...
sobre brindis obligados..
duerme la felicidad auténtica...
en fotos y palabras congeladas.
ENERO...
es un comienzo apresurado
sabrá remover deudas ..
aprovechar caminos repetidos..
Justificar...
hablarle a un tiempo perdido.
sobre sus letras...
añora y desea un peregrino...
encontrar caminos y sentidos.
Febrero...
será tal vez la borra de una borrachera...
el primer aliento...
Sin burbujas
la primera página...
dónde escriben las brujas..
sentir...
un verano que pinta.
aquel otoño...
sin primavera...
la primera duda...
acordarse..
sentir ausencias.
Marzo.
no entiende...
por que es culpable...
es la realidad...
lo palpable...
lo que perdió noviembre...
lo guardo marzo para.
ABRIL...
Que no comprende...
que esperar...
para encontrarnos...
no es su culpa...
es siempre...
de un calendario.
Hay ramas secas...
y algunos brotes tiernos...
una primavera...
que parece mas invierno...
lunas de septiembres...
tantos recuerdos...
anclados en una noria...
vivo y voy muriendo...
recorro despintado...
sobre frases repetidas...
me quedo sin costado...
desafío a la noche...
mendigando al alba...
que bese mis heridas
entre lágrimas que desohojan
mi pasado...
principio y fin...
y un resultado...
si hubiese sabido
que la vida es corta...
no habría jamás
guardado...
esos sueños...
junto a ti...
hoy olvidados.
Tu me apagas...
que ironía...
yo soy la chispa...
que silencias...
y alimenta tu vida...
vos buscas abrazos
que te cautiven...
yo solo soy la noche...
que reprime y siente...
la última estación...
frente a tu ausencia...
vos compras...
ofertas vencidas
yo siento tu perfume
cada día...
Vos resolves...
yo derrocho y pido...
dos estaciones...
tu sin darte cuenta...
mendigas...
ocasiones
tan vacías.
Llueve...
para poder encontrarnos...
llueve estrellas y la luna
a nuestro lado...
Nostalgia de estar...
Vos lo sabías...
yo pinto palabras
en las cuatro esquinas...
me voy y me detengo...
soy fugitivo...
y me entrego...
voy suspirando culpas
y me condeno...
a sentir aquello
que para otros...
Han muerto...
rio...
Estoy cautivo..
agradezco
y maldigo...
alguien escribirá
lo que yo escribo.
Entre cuatros
estaciones y un albedrío...
recorro recuerdos
tan tuyo y míos...
se que se han caídos...
cómo pétalos dormidos...
pero queda el perfume...
que se niega...
para sentir abrazo...
vientos y bríos...
sacudo mi piel...
arranco...
y me castigo...
sueño en soledad...
tengo calor...
y a la vez...
frío.
Quizas...
no sé...
no soy dueño...
no tengo la verdad...
nos queda ese tiempo...
que no queremos mirar..
ya no tenemos costados...
vivimos y olvidar..
se nos hace pesado...
recordar...
si todo está comprado...
para que
es para cuál..
la luna se queda sin sueños...
y no puede recordar...
le tenemos miedos al tiempo..
porque el no va a juzgar...
no queda poco albedrío..
Para sonreír y estar.
Tengo...
un sol
y nubes que hacen de cortinas...
tantas voces que no se escuchas...
y frases que no riman...
un crucifijo que se durmió
entre telas de arañas...
un calendario que se perdio
frente a la noria...
una foto detrás de la ventana...
que vendió su ausencia...
por un par de mentiras...
Tengo...
una noche que no aparece...
un atardecer que se enmudece...
tantas estrellas sin la luna...
un Placard y una cuna
sin su respaldar...
tanta agua sin el mar...
y un barquito de papel...
que solo espera...
recostado entre carpetas...
lluvias...
en la última primavera.
Tengo...
todo menos lo deseado...
un cartel sin luces...
una deuda no saldada...
que suspira...
tantos momentos que se fueron...
hoy no riman...
tengo tanto...
sin tener...
tengo agua
y tengo sed ..
tengo poco...
y camino...
para ver.
Eres...
la realidad...
que te supera...
la auténtica verdad...
que te miente...
el ciclo perfecto...
Ese final...
que aplaude siempre...
tus comienzos.
Tu...
caminabas sin presumir...
tienias flores en el pelo...
Yo las ví...
dejaste huellas al sonreír...
y un perfume que se durmió
en un jazmín...
tenias todo acomodado...
un sofá y mil pecados...
durmiendo el ayer en el pasado...
entre camas sin memorias...
vive mis besos en una noria...
que no quieres recordar...
tu eres la palabra más perfecta...
que se la llevo el tiempo al recordar
tu deslizas las pasiones...
escribes los poemas sin renglones...
derrotas a las dudas...
si hace frío busco tu abrigo...
Y el
silencio es el castigo
de este dolor.
Tu...
no lo digas...
es que lo he escrito..
en las paredes...
en mil esquinas...
hay un tiempo
que se perdió
entre tu y yo...
Una vida...
en un reloj..
se suicido.
Llovió...
y se despertó la noche...
va juntando promesas...
frente a los duendes que aparecen...
mañana será igual...
la vida frente al sol.
Si supieras
que hay mañanas
sin mañanas.
y hay un sol que ilumina
días grises...
si supieras...
que no existen esos besos,
ni camas que el amor pueda fingir...
si no hay pimpollos
no hay rosas...
solo espinas que reflejan el sufrir...
a veces en el cielo hay mariposas...
que regalan perfumes en un jardín...
Yo solo pinto estrofas...
vos...
sos el poema que escribí...
hay hojas que se duermen
y renglones que mueren por vivir...
sobre surcos de la vida
brotan las palabras...
cómo sueños que quieren revivir...
entre puntos y comas
surgen la plegarias...
y el deseo...
se queda sin sentir.
Para que caminamos...
si hay un solo camino...
si miramos al cielo...
y en el último noviembre hace frío...
llueven palabras en silencio...
me despierto...
buscando memorias
que me abriguen...
si estás vos sonrió...
vuelvo...
recorro junto tus abrazos...
y no olvido...
soy prisionero de la libertad...
vos lo ha sabido...
reniego de mi propia paz
la desafío...
SOS la guerra ...
que planto bandera...
calor y frío.
Oye..
si el tiempo
no sé detiene y nos maldice...
y el camino se quedó
sin estación...
hay frío en enero...
mil disculpas...
y un otoño cuando te vi...
floreció...
besos que deje sobre tus labios....
abrazos que en septiembre despertó...
tengo mil renglones...
dónde escribo...
párrafos que no saben que paso...
tengo seis cuerdas sin estribos...
y el recuerdo de tu piel que se marcho...
tengo...
una cama que pregunta...
la última luna que me habló..
un suspiro que escribió en tu ventana...
la palabra que jamás se derritió.
hay perfumes que duermen en una almohada..
mendigando sueños sin ti voz...
cuando todo es mucho...
en madrugadas...
cuándo poco es el tiempo que paso...
yo pinto siempre un alba...
sabiendo que después saldrá el sol.
ya no tengo frío
ni cuatro estaciones...
tengo tres remeras y dos pantalones...
un perfume vencido
sobre la vitrina...
una escarapela y una cortina.
Ya no tengo frío
ni cuatro estaciones...
dos bolsillos rotos
sin los caramelos...
un par de medias con sus agujeros...
y una mirada que ya no veo...
un moralista...
que pide permiso...
una noche buena
sin el monaguiyo...
aquella ventana que costó fortuna...
hoy ya no refleja lo que fue mi cuna ..
Ya no tengo frío
ni cuatro estaciones...
dónde no hay pimpollo...
no florecen flores...
soy prisionero de la libertad...
dónde todos dicen si
comienza el final...
para tener mucho
antes hay que contar.
Ya no tengo frío
ni cuatro estaciones
no existe el espejo...
ni preocupaciones...
hay un albedrío...
que perdio el sentido...
confunde al calor
con su propio frío.
Ahora...
que pasaron mis años...
hay un piso sin huellas...
y músicas sin orquestas...
un perfume que recuerda
a un jazmín...
cuando vuelvo...
no puedo ir...
se cierran los principios...
hay pájaros sin cielos...
brazos ciegos...
y fríos que no saben de estaciones...
palabras que se duermen
en los escalones...
ventanas despintadas...
dónde antes decian...
hoy reflejan la nada en una sola caída...
tanto...
quizás por tanto...
hoy nada tiene peso ...
ni medida.
Ella vive
mi presente y mi pasado
es mi cara,
el otro lado...
la alegria tan contenida...
la ausencia tan triste...
sin su compañía.
Ella.. es la luz...
y un equilibrio...
que ya duele...
la tormenta que refresca...
y hace daño...
lo anelado...
el limite sin huellas...
lo no calculado...
una recta sin figuras...
el tiempo que alimento
tanta locura...
lo simple lo inusual...
lo no permitido...
lo que desafia a la memoria...
jamás olvido...
ella es mi piel que se reencuentra...
el perfume de una estación...
que me castiga...
la luna que se desliza...
los recuerdos sin final...
la vida que elegí...
que no hay cornisas
sin saber que todo es de prisa.
Me dejaste...
sin dejarme...
cuando llueve
no hay estrellas
pero a veces sale el sol...
a la luna le duele la cabeza...
cuando se olvida lo que recordó...
hay nubes pasajeras y el viento
es su terror...
cuando el agua moja la pradera...
con el tiempo...
seguro habrá flor...
si por tanto
quedó tan poco...
si sentido fue un tiempo sin final...
si el final es nada lo vivido...
al cuento le
falta la letra capital.