hay poemas que no se guardan, se regalan, es para una sola persona, no es egoìsmo, es una pieza ùnica para el artesano nace de sus palabras y con sus manos moldea con la pluma en ese instante... las expresiones del alma lo màs preciado.
Yo le escribí
letras en su espalda
sobre su piel cansada...
en siestas de veranos
el me regaló todo...
sin decir nada.
se dormía...
yo le pintaba sueños...
que nunca alcanzaba.
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