Hay un mesa...
tan marcada...
y aquellas que fueron mis piernas..
cómo una ruleta va mi vida...
deseando lunas que fueron tantas...
tuyas como mías...
me detengo...
suspirando estrellas distraidas...
mientras ladridos de aquellos
perros...
solos y desnutridos...
sentencia mi agonia...
frente a un viento cruel y frío...
suspiros ya no camino...
voy buscando tu voz...
me arrepiento
y mendigo...
pierdo tu perfume
aquel que me permitió
sentime vivo.
y sobre mi piel reseca...
cae mis lágrimas...
sin destino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario