Cuando todo haya pasado...
no habrá cadenas ni candados...
ni arenas que se duerman juntos al mar...
ni noches desoladas...
n i lunas aconjojadas que hablen
sin decir...
ni estrellas que se duerman
con los besos
que nunca pudieron compartir.
ni estaciones presumidas...
ni el albas y sus caídas...
ni siestas...
ni mediodias...
ni las miradas que se niengan al partir.
Cuando todo haya pasado...
ya no habrá caminos ni costados...
ni dudas ni medias tintas,
ni calendarios despintados...
ni jueces ni condenados...
ni flores que adornen un jardín.
ni cuerdos olvidados,
ni censatos
acomodados...
ni campanas que anuncien un sin fin.
Cuando todo haya pasado...
no habrá luces a nuestros lados...
ni ricos, ni mendigos anestesiados...
ni espejos, ni esclavos en nuestras historias...
ni orgamos pertinentes
ni montones con gentes...
ni cartan que se duerman
sin final...
ni palomas que se suiciden...
ni cielo ni arrecifes...
ni fuego que bautice un comenzar.
Cuando todo ya haya pasado...
solo abra renglones...
Y una letra que conjugue
una acción...
Un espacio
entre la última palabra en mi redacción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario