Con la misma razón de mis sentimientos
quizás despiertos,
quizás dormidos,
encerrados en latidos mudos,
o en sueños que no se animan,
voy transformando las palabras
en sal y en heridas,
despojada de todo...
va la vida,
arrastrando mis miedos y mis dudas
dejando huellas sin sentidos,
y en mis propias caídas,
hay noches que silencian
sabanas frías,
desnudando mañanas
con bostezos dormidos,
suspirando tristezas
por lo que no he podido
y al encontrar tu mirada
en tantos caminos...
se me ríe en la cara
mi propio albedrío.
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