Cuando el tiempo
cierre sus ojos
y mis latidos
queden dormidos...
el cielo apague su luz...
y no haya pasos...
ni un albedrío...
cuando una estrella
Se duerma cautiva...
Y mil estrofas...
no tomen
en una poesía...
cuando nuestras pieles
se mezclen...
en una escalera...
sabiendo que ella
nos guía a una caida.
Cuando susurre la ausencia...
y tus palabras ya no sean mías...
YO SIEMPRE estaré...
para decirte vida.