En el silencio
de tú voz...
navegan mis palabras,
mientras naufrago
en un mar tan impaciente
como mi vida,
me aferro a un sueño
sosteniéndome con aquellos
latidos de melancolía
de besos dulces
y manos que acariciaban al alba
en su despedida,
vuelvo a respirar
tratando de atrapar al sol
con vuelos de alondras
mientras las olas del alma
me arrastran al interior
de mi mismo,
esperando una corriente
de esperanza
que me regrese a tu bahía...
días sin sol
y noches frías
tu ausencia
es mi compañía.