Esperaré esa noche...
aunque sea para
solo mirarte,
anclare el tiempo
desnudando tu risa,
tu ternura,
en cada paso,

veré tus pasos...
no habrá distancia
en mi insolencia,
si por vos
estará mi presencia.
Esperaré esa noche
para guardarla
juntando estrellas...

robandote palabras
en cada consecuencias,
moriré en cada latidos,
ilusionado,
buscando un mes
no terminado
y entre tu mundo
y mi mundo...
saber

que no hay pasado.
Esperaré esa noche...
la mas preciada...
aunque deje mi vida
en cada madrugada.
Derramo mi alma
sobre una vertiente
de sueños,
flotando recuerdos,

naufragando ilusiones
entre un mismo albedrío,
mesclando estrellas
en lunas que se reflejan
en un mismo río...
corrientes y suspiros
y mi piel tibia,
resabios...
melancolías,
abrazo la luna

y mi espalda fría;
muere con el alba
sin tu bahía.
Descuelgo el tiempo
en un instante
y al despertar

escucho latidos
que no son míos,
respiro un aire
sin destino...

dibujo tu imagen
entre dos almohadas
para tenerlo todo
sin la mañana,

descuelgo la noche
con su frescura...
entre tu ausencia
mi amargura;
recuerdos
de un tiempo
que no naufraga
porque
te tengo
en cada madrugada.
Necesito subir
después de tanta
caidas,
ver el cielo
alcanzando la cima,

y empezar a bajar...
para encontrar mi vida.